¿Qué es el despido procedente?
El despido disciplinario procedente es aquel en el que el empresario puede demostrar que el trabajador ha cometido una falta grave o muy grave según el convenio colectivo o el Estatuto de los Trabajadores.
Para que sea procedente, debe cumplir requisitos formales: carta de despido detallando los hechos, fechas y motivos, y entregarse dentro del plazo establecido.
Las causas más habituales son: faltas de asistencia injustificadas, indisciplina, ofensas verbales o físicas, transgresión de la buena fe contractual, o disminución continuada del rendimiento.